Cómo gestionar el conflicto

La coparentalidad, especialmente tras una separación o un divorcio, puede estar atravesada por desacuerdos, emociones intensas y tensiones acumuladas.

Sin embargo, la forma en que se gestionan estos conflictos es decisiva para el bienestar de l@s hij@s.

Antes de buscar el diálogo o resolver diferencias, conviene detenerse y fortalecer las propias habilidades emocionales y comunicativas. Este proceso de autodesarrollo no es un simple paso previo: es la base desde la que se construyen relaciones más sanas. Cuando aprendemos a reconocer lo que sentimos, a regular nuestras reacciones y a comunicarnos con respeto, resulta más posible encontrarnos con el otro progenitor desde la madurez, la apertura y el cuidado hacia los más pequeños.